Me abrieron la puerta y me hicieron sentir muy bien, es un ambiente muy agradable y muy aseado. Conocí los profesionales que me dieron la mano y la confianza que saben muy bien el manejo del paciente al curar la infección y los problemas que yo tenía. Yo salí muy contento. La verdad no sentí dolor, las inyecciones perfectamente sin sentir la aguja, cuando están trabajando en la boca no se siente nada.

Tuve infección en las raíces de cuatros dientes frontales y aquí me trataron la infección y ademas prepararon el hueso para recibir un implante.